¿Y el departamento en Bélgica?

Hay quienes piensan que los gobernantes deben estar en el poder mientras el pueblo así lo quiera. Hay otros que creemos que la alternabilidad es requisito indispensable de la democracia, sin importar la popularidad de los gobernantes de turno.

Rafael Correa es Presidente del Ecuador desde el 2007 y para el 2017, cuando termine su periodo actual, habrá sido Presidente por 10 años.
Jaime Nebot es Alcalde de Guayaquil desde el 2000 y para el 2019, cuando termine su periodo actual, habrá sido Alcalde por 19 años.
El uno oficialista, el otro opositor, los dos anclados en un cargo por demasiado tiempo.

Reelección en el Ecuador:

6 Presidentes en la historia del Ecuador han conseguido la reelección (Juan José Flores, Gabriel García Moreno, Eloy Alfaro, Leonidas Plaza, Velasco Ibarra y Rafael Correa). Únicamente 3 lo hicieron estando en funciones (Juan José Flores, Gabriel García Moreno y Rafael Correa). Luego, parecería que la reelección no ha sido la regla sino la excepción en nuestro país.

La derogada Constitución Política de 1998 establecía en su artículo 98 que “los ciudadanos elegidos para desempeñar funciones de elección popular podrán ser reelegidos indefinidamente”, excepto el Presidente y Vicepresidente de la República, quienes “podrán ser reelegidos luego de transcurrido un periodo después de aquel para el cual fueron elegidos”.
La actual Constitución de la República, la del 2008, la que elaboró este gobierno y que supuestamente iba a durar 100 años, indica en su artículo 114 que “las autoridades de elección popular podrán reelegirse por una sola vez, consecutiva o no, para el mismo cargo”.

Resulta ahora que este texto, elaborado por plumas y manos revolucionarias, empieza a resultar incómodo, toda vez que, acercándonos a una nueva elección presidencial, no hay otro candidato como Rafael Correa.
No, no hay actualmente otro candidato en PAIS que pueda hacerse con los votos de la Revolución y ganar las elecciones. Además, según dicen, el proyecto aún no está completo.

Sea el caso que sea, parecería que Rafael Correa ya está nuevamente pensando en las futuras elecciones y no en las futuras generaciones. El Rafa quiere pasar a la historia no como un estadista (si algún día pudo haberlo sido), sino como otro de tantos caudillos que adornan nuestra historia. La Revolución empieza con y acaba en Rafael Correa.

La enmienda constitucional:

Entonces, si el proyecto político necesita que Rafael Correa vuelva a ser el candidato, el proyecto político necesita reformar la Constitución.
O reformarla y permitir un nuevo periodo, o (de una vez) reformarla y permitir la reelección indefinida.

Desde la Asamblea Nacional una enmienda no será un reto mayor. Un tercio de los asambleístas para plantear la enmienda y dos tercios para aprobarla de conformidad con el artículo 441 de la Constitución. A la Corte Constitucional tampoco le veo poniendo mucho empeño en sus controles.

Quizás el reto para el proyecto político sería preguntarle al pueblo si está o no está de acuerdo con la reelección. Pero esto es Ecuador… Acá nos preguntan de mil amores sobre las corridas de toros y los casinos, pero muy complicado que nos pregunten sobre temas tan triviales como la reelección indefinida o la explotación del Yasuní.
Además, incluso si nos preguntan sobre la reelección indefinida, no decidiríamos sobre la reelección indefinida, sino sobre la reelección de Rafael Vicente. El Mashi volvería a ser el centro de la discusión, y no la alternabilidad democrática. Lamentable por donde se lo mire.

¿Cuánto tiempo necesita un mandatario en el poder?

Quizas ya hayan escuchado esta historia, pero no se puede hablar de reelección sin mencionar a George Washington. Él, a más de ser el sujeto que aparece en los billetes de $1, fue el primer Presidente de los Estados Unidos. Washington gobernó durante dos periodos, desde 1789 hasta 1797, y se lo consideró fuertemente para un tercero; sin embargo, sin norma que lo prohíba, Washington entendió democráticamente incorrecto optar por un tercer periodo.
La historia muestra como la gran mayoría de Presidentes de los Estados Unidos respetó esta costumbre iniciada por Washington. La excepción al doble mandato fue Franklin Delano Roosevelt, quien obtuvo la Presidencia en cuatro ocasiones, aunque sólo completo tres periodos, puesto que murió iniciando el cuarto tras 12 años en el poder.
Apenas en 1951, 154 años después de la decisión de Washington, en la vigesimosegunda enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, se estableció el: “No person shall be elected to the office of the President more than twice”. En el intermedio, desde 1797 hasta 1951, tanto el pueblo, como la gran mayoría de Presidentes de Estados Unidos, entendieron, aun sin norma, que dos periodos eran suficientes.

El otro extremo es nuestro amigo Fidel. Él estuvo 50 años en el poder (como Primer Ministro y como Presidente de Cuba), y si la salud se lo permitía, seguramente se quedaba 50 años más. Siempre él tan democrático, una vez que dió el paso al costado, le dejó el partido y el país a Raúl.

Entonces para George Washington 8 años en el poder fueron más que suficientes, y para Fidel 50 no lo fueron.
¿Cuánto tiempo va a necesitar el compañero Rafael? El departamento en Bélgica sigue esperando…

Reelección

El dibujito es de Bonil. No le pedí permiso para usarlo, así que no le dirán, vaya luego a enojarse.

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