¿Qué más estamos esperando que pase?

Después de una noticia de El Comercio que leí hoy, no me sorprendería que mañana nos enteremos quién es Crudo Ecuador porque al sujeto, o a su familia, le pasó algo (le hicieron algo, para ser más exacto).

El artículo titulado “Administrador de Crudo Ecuador recibió supuestas amenazas”, muestra la gravedad del punto al que lamentablemente hemos llegado.
En resumen, supuestamente el administrador de Crudo Ecuador se encuentra “refugiado” fuera de su residencia, por las amenazas que ya ha recibido, en un lugar del que sólo familiares cercanos tenían conocimiento y, sin embargo, lo encontraron y le mandaron este mensaje: “…Qué bueno tener la oportunidad de saludarlo y felicitarlo por tan hermosa familia (…) con satisfacción tengo que confesar que es para mí un gusto que se encuentren en (…), disfrutando de sus merecidas vacaciones, lo que traerá un momento de relajación, que significa un paréntesis a tanto estrés que exigen sus “no tan acertadas actividades”, créame que siempre contará con nuestro interés u atención, mientras dure su valentía…”. (Tomado de El Comercio).

Uno puede estar o no de acuerdo con las publicaciones de Crudo Ecuador, eso es lo de menos en este punto; pero, uno no puede, bajo ningún concepto, estar de acuerdo con que a alguien le sucedan cosas como estas.

Francamente no sé si es peor pensar que esto vino del Gobierno, o pensar que se trata de un acto de algún ciudadano alentado por la política del Gobierno. “Somos más”, “somos 10000 a 1”; así es, ¿no?.
Y ojo que no he dicho ni digo que haya sido el Gobierno; pero, haya sido quien haya sido, está claro que el Gobierno no es el fan número 1 de Crudo Ecuador, y dudo mucho que el administrador de la página pueda buscar y encontrar verdadera protección en las autoridades como cualquier ciudadano que recibe una amenaza debería poder pretender.

¿Qué pasa si mañana las cartas amenazantes llegan a las puertas de nuestras casas por publicaciones hechas en Facebook o Twitter?
El mensaje es claro y amplio (muy amplio): si osan meterse con el Presidente y su Revolución, van a pagar las consecuencias.
No es sólo esta amenaza anónima, es lo que le hizo la Policía (y luego “la justicia”) a los estudiantes del Colegio Mejía, es lo que les pasó a los del Central Técnico, es lo que les pasó a los 10 de Luluncoto, lo que le pasó a Jaime Guevara, lo que le hicieron a la CONAIE, lo que le pasó a los ecologistas infantiles, es lo que la SUPERCOM le hizo (dos veces) a Bonil.
Crudo Ecuador es otro item en una lista cada vez más larga.

Yo, personalmente, no puedo creer cuanto hemos aguantado. ¿Qué más estamos esperando que pase?

¿Y el departamento en Bélgica?

Hay quienes piensan que los gobernantes deben estar en el poder mientras el pueblo así lo quiera. Hay otros que creemos que la alternabilidad es requisito indispensable de la democracia, sin importar la popularidad de los gobernantes de turno.

Rafael Correa es Presidente del Ecuador desde el 2007 y para el 2017, cuando termine su periodo actual, habrá sido Presidente por 10 años.
Jaime Nebot es Alcalde de Guayaquil desde el 2000 y para el 2019, cuando termine su periodo actual, habrá sido Alcalde por 19 años.
El uno oficialista, el otro opositor, los dos anclados en un cargo por demasiado tiempo.

Reelección en el Ecuador:

6 Presidentes en la historia del Ecuador han conseguido la reelección (Juan José Flores, Gabriel García Moreno, Eloy Alfaro, Leonidas Plaza, Velasco Ibarra y Rafael Correa). Únicamente 3 lo hicieron estando en funciones (Juan José Flores, Gabriel García Moreno y Rafael Correa). Luego, parecería que la reelección no ha sido la regla sino la excepción en nuestro país.

La derogada Constitución Política de 1998 establecía en su artículo 98 que “los ciudadanos elegidos para desempeñar funciones de elección popular podrán ser reelegidos indefinidamente”, excepto el Presidente y Vicepresidente de la República, quienes “podrán ser reelegidos luego de transcurrido un periodo después de aquel para el cual fueron elegidos”.
La actual Constitución de la República, la del 2008, la que elaboró este gobierno y que supuestamente iba a durar 100 años, indica en su artículo 114 que “las autoridades de elección popular podrán reelegirse por una sola vez, consecutiva o no, para el mismo cargo”.

Resulta ahora que este texto, elaborado por plumas y manos revolucionarias, empieza a resultar incómodo, toda vez que, acercándonos a una nueva elección presidencial, no hay otro candidato como Rafael Correa.
No, no hay actualmente otro candidato en PAIS que pueda hacerse con los votos de la Revolución y ganar las elecciones. Además, según dicen, el proyecto aún no está completo.

Sea el caso que sea, parecería que Rafael Correa ya está nuevamente pensando en las futuras elecciones y no en las futuras generaciones. El Rafa quiere pasar a la historia no como un estadista (si algún día pudo haberlo sido), sino como otro de tantos caudillos que adornan nuestra historia. La Revolución empieza con y acaba en Rafael Correa.

La enmienda constitucional:

Entonces, si el proyecto político necesita que Rafael Correa vuelva a ser el candidato, el proyecto político necesita reformar la Constitución.
O reformarla y permitir un nuevo periodo, o (de una vez) reformarla y permitir la reelección indefinida.

Desde la Asamblea Nacional una enmienda no será un reto mayor. Un tercio de los asambleístas para plantear la enmienda y dos tercios para aprobarla de conformidad con el artículo 441 de la Constitución. A la Corte Constitucional tampoco le veo poniendo mucho empeño en sus controles.

Quizás el reto para el proyecto político sería preguntarle al pueblo si está o no está de acuerdo con la reelección. Pero esto es Ecuador… Acá nos preguntan de mil amores sobre las corridas de toros y los casinos, pero muy complicado que nos pregunten sobre temas tan triviales como la reelección indefinida o la explotación del Yasuní.
Además, incluso si nos preguntan sobre la reelección indefinida, no decidiríamos sobre la reelección indefinida, sino sobre la reelección de Rafael Vicente. El Mashi volvería a ser el centro de la discusión, y no la alternabilidad democrática. Lamentable por donde se lo mire.

¿Cuánto tiempo necesita un mandatario en el poder?

Quizas ya hayan escuchado esta historia, pero no se puede hablar de reelección sin mencionar a George Washington. Él, a más de ser el sujeto que aparece en los billetes de $1, fue el primer Presidente de los Estados Unidos. Washington gobernó durante dos periodos, desde 1789 hasta 1797, y se lo consideró fuertemente para un tercero; sin embargo, sin norma que lo prohíba, Washington entendió democráticamente incorrecto optar por un tercer periodo.
La historia muestra como la gran mayoría de Presidentes de los Estados Unidos respetó esta costumbre iniciada por Washington. La excepción al doble mandato fue Franklin Delano Roosevelt, quien obtuvo la Presidencia en cuatro ocasiones, aunque sólo completo tres periodos, puesto que murió iniciando el cuarto tras 12 años en el poder.
Apenas en 1951, 154 años después de la decisión de Washington, en la vigesimosegunda enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, se estableció el: “No person shall be elected to the office of the President more than twice”. En el intermedio, desde 1797 hasta 1951, tanto el pueblo, como la gran mayoría de Presidentes de Estados Unidos, entendieron, aun sin norma, que dos periodos eran suficientes.

El otro extremo es nuestro amigo Fidel. Él estuvo 50 años en el poder (como Primer Ministro y como Presidente de Cuba), y si la salud se lo permitía, seguramente se quedaba 50 años más. Siempre él tan democrático, una vez que dió el paso al costado, le dejó el partido y el país a Raúl.

Entonces para George Washington 8 años en el poder fueron más que suficientes, y para Fidel 50 no lo fueron.
¿Cuánto tiempo va a necesitar el compañero Rafael? El departamento en Bélgica sigue esperando…

Reelección

El dibujito es de Bonil. No le pedí permiso para usarlo, así que no le dirán, vaya luego a enojarse.

Elecciones y resultados 2014 en Quito

A pesar de que siempre se han presentado varios candidatos, la elección de Alcalde de Quito ha tendido históricamente a polarizarse entre dos opciones. Así, en 2009, aun cuando 14 personas buscaron la Alcaldía, fueron sólo Augusto Barrera y Antonio Ricaurte quienes tuvieron opciones reales. Entre ambos candidatos captaron el 70% de la votación (43% Barrera y 27% Ricaurte), siendo Nelson Maldonado el tercer candidato más votado con un discreto pero nada despreciable 7% de los votos, incluyendo el mío.
Para la elección del Alcalde de Quito 2014-2019 la situación no fue distinta. Así, a pesar de haber 6 candidatos, desde el inicio de la campaña los electores se polarizaron entre Augusto Barrera y Mauricio Rodas, acaparando entre ambos el 97% de los votos (59% Rodas y 38% Barrera). Sin embargo, esta elección nunca fue entre Rodas y Barrera, esta elección desde un inicio fue entre el oficialismo y la oposición. Luego, parecería acertado y aceptado decir que si ganaba Barrera, no lo habría hecho con sus votos, sino con los de Correa; y que la victoria de Rodas, si bien existió una votación pro Rodas y pro SUMA, es principalmente fruto del voto opositor que Rodas logró capitalizar.

En mi caso nunca acepté esa corriente fanática que dictaminó que votar por Barrera implicaba ser oficialista y que votar por Rodas implicaba ser opositor. Por el contrario, poniendo el futuro de Quito por sobre los colores e intereses políticos, procuré realizar un profundo análisis de los candidatos, es decir: sus entrevistas, el “debate” y los planes de gobierno de Rodas y Barrera; junto con un análisis de otras cuestiones políticas coyunturales, como la aprobación del COIP, lo que pasó con Bonil, los abusos desde el poder, la participación de Correa en la campaña y la lamentable (falta de) actuación del CNE.

El adiós a Augusto Barrera:
Como consecuencia de esa dicotomía oficialismo/oposición el nivel de la discusión política decayó al punto de atacar por atacar, y ya no a la gestión (que hubiera sido lo comprensible), sino a la persona:
“– ¿Por qué no Barrera?
– Porque el tipo es un tarado”.
Lamentable e insostenible…

¿Tenía Barrera méritos suficientes como para merecer un segundo período? No lo creo. Pero tampoco creo que su gestión haya sido el desastre que ven otros. En mi opinión, la administración de Barrera fue una administración mediocre, con sobra de presupuesto y falta de planificación; y aún así, yo si me atrevo a decir que el Quito de hoy es mejor que el de hace 5 años.
Claro que Barrera cometió errores pero también tuvo muchos aciertos, y los ciudadanos nos encargamos de maximizar los primeros y minimizar los segundos porque en Quito se puso de moda hacerle bullying al Alcalde (justamente uno de los errores de Barrera fue que nunca pudo detener eso). Hubo, tanto en las redes como en las calles, críticas fuertes e inexactas contra el Alcalde y su administración, catilinarias que fueron tomadas como ciertas sin ningún tipo de comprobación y que terminaron con la imagen y la candidatura de Barrera mucho antes de que empiece la campaña. Espero no leer arrepentida a esa gente que tanto ha atacado a Barrera. Suele suceder. Pasó con varios detractores de Moncayo.

En cualquier caso: se va Barrera. Se va con un importante 38% de la votación, apenas 5% menos de la votación con la que hace 5 años llegó a la Alcaldía, y suficiente como para ganar en otras condiciones.

La bienvenida a Mauricio Rodas:
Es curioso como Rodas, sin haberse declarado opositor al gobierno (que yo sepa), logró hacerse con el voto opositor. Mucho tuvo que ver en esto la salida de Juan Carlos Solines del panorama electoral, puesto que con ambos en la papeleta seguramente la oposición se habría dividido permitiendo que Barrera gane nuevamente.

Mi mayor preocupación respecto de Mauricio Rodas, es que él, siendo un político muy inteligente, no se ha preparado específicamente para administrar una ciudad, sino para gobernar un país, y no es lo mismo. Sea como sea, estos serán en mi opinión los 4 grandes retos de Mauricio Rodas en la Alcaldía:

  1. Una transición ordenada: A mi parecer uno de los mayores problemas que tuvo Barrera es el tiempo que se demoró en aprender a administrar el Municipio y por ende la ciudad. Quizás justamente por esta razón Barrera se ha acercado a Rodas para, poniendo los intereses de la ciudad por sobre otras cuestiones, lograr una transición ordenada entre administración y administración. Confío en que Rodas se rodeará de gente conocedora, preparada, y con voluntad para trabajar por esta ciudad, y que eso ayudará a que la ciudad no se detenga durante la transición. Ninguna ciudad puede darse el lujo de perder tiempo hasta que el nuevo Alcalde aprenda a administrarla, y los quiteños no le tenemos paciencia a nadie.
  2. Consolidar el apoyo popular: Si bien Rodas ganó con casi el 60% de los votos válidos, no todos esos votos son muestras de apoyo directo a su candidatura o a su Movimiento, un buen porcentaje de esa votación proviene de quiteños inconformes con la Alcaldía de Barrera, opositores de Correa, o simplemente ciudadanos molestos con los abusos de poder evidenciados durante la campaña. Luego, es correcto decir que Rodas tuvo el 60% de la votación, pero sería inexacto decir que Rodas cuenta con el 60% del apoyo popular quiteño.
  3. Cumplir las ofertas de campaña: Todas sin excepción. Rodas dijo (con bastante razón) que Barrera no había hecho algunas de las cosas que propuso en campaña, y ahora él tendrá que demostrar si puede o no cumplir todas sus promesas.
    La construcción del Metro y del Metroférico, junto con el mega festival musical con artistas nacionales e internacionales por Fiestas de Quito, serán de los proyectos más esperados por la ciudadanía. A más de ello Rodas tendrá que trabajar en atender las necesidades sociales, las preocupaciones ambientales y los intereses culturales de la ciudad. Personalmente creo que el Estatuto de Autonomía de Quito es una gran deuda de la administración de Barrera y ojalá Rodas pueda aprobarlo pronto.
  4. Terminar su periodo: No porque se vaya a caer, sino porque es sabido que Mauricio Rodas tarde o temprano volverá a buscar la Presidencia y en el 2017 podría tener una nueva gran oportunidad considerando que el actual periodo de Correa debería ser el último (a menos que reforme la Constitución, cosa que no sorprendería mucho). En el 2017, en un escenario sin Correa, y sin una figura dentro de PAIS con la capacidad para sucederlo, necesariamente reaparecerán con fuerza los opositores: Lasso, Nebot, y Rodas. Ojo que aun cuando Rodas no sea un opositor declarado de Correa, su victoria en Quito, fomentada desde el voto opositor, lo lleva a ser un potencial precandidato a la Presidencia. Ello también dependerá de la gestión que haga en sus primeros 2 años de Alcaldía.
    Insisto que en esto mucho tendrá que ver si Rafael Correa busca convertirse en un estadista, formando y dando paso a la siguiente generación, o si prefiere pasar a la historia como un caudillo más.

El nuevo Concejo Metropolitano (esto está sujeto a futura edición):
Dados el método de asignación y la distritalización, era evidente que muy pocos movimientos iban a lograr representación en el Concejo Metropolitano. Al parecer PAIS tendría la mayoría con 11 concejales contra 10 de la coalición SUMA-VIVE. Sin embargo, la lista de concejales de SUMA-VIVE tiene, obviamente, concejales de SUMA y concejales de VIVE, 2 movimientos que aun cuando trabajen juntos los 5 años, seguirían siendo minoría.
En principio me parece bueno que el ejecutivo no tenga mayoría en el legislativo, porque la consecuencia de ello debería ser más cuestionamiento, más debate, más fiscalización y por ende mejores resultados para la ciudad. Ojalá sea así.
También podría pasar que los concejales de PAIS lleguen al Concejo con la intención de joder por joder, haciéndole una oposición reactiva al Alcalde y truncando su labor. Ojalá no sea el caso.

Aun no sabemos de lo que es capaz Rodas desde la Alcaldía, habrá que esperar y tener paciencia para ver resultados. La inseguridad y la inmovilidad, por ejemplo, han sido problemas por muchos años y nadie tiene una varita mágica como para poder solucionarlos de un día para el otro.

Recuerden que si bien para la ciudad es importante tener un buen Alcalde y un buen Concejo Metropolitano, para la ciudad es más importante tener buenos ciudadanos. Al final del día somos nosotros con nuestras acciones y actitudes quienes hacemos Quito.

La Megan ya cumple 3 años

¿Han escuchado hablar del “32 de agosto de 1975”?

No se trata de un error de tipeo, ni mucho menos de desconocimiento elemental de la división de días en los meses del calendario gregoriano. Se trata pues de la manera en que el humor quiteño hizo frente a la prohibición del gobierno del Gral. Rodríguez Lara de hablar de la jornada bélica ocurrida en la Plaza Grande el 1 de septiembre de 1975.

En dicha fecha el Gral. González Alvear realizó un ataque armado al Palacio de Carondelet (en una zona poblada) para derrocar así a Bombita y hacerse con el poder, sin éxito en su intento.

Dada la prohibición del gobierno de aquel entonces, la historia habla y hablará de la Guerra de la Funeraria que tuvo lugar el “32 de agosto de 1975”.

¿Han escuchado hablar del “30S”?

Se trata de la forma en que el pueblo ecuatoriano decidió referirse a la serie de hechos que ocurrieron el 30 de septiembre de 2010, y que la Presidencia de la República ha registrado como marca, bajo la clase internacional 35, junto con “30-S”.

En dicha fecha nació la Megan y, muy coincidencialmente, también se realizó un levantamiento policial que terminó con un ataque armado a un hospital (en una zona poblada) para sacar de ahí al Presidente Rafael Correa.

Desde ese día, más allá del registro de las marcas mencionadas, la historia habla y hablará del levantamiento policial que tuvo lugar el 30S.

 

Dos similitudes encontramos entre el 32 de agosto de 1975 y el 30S: la existencia de un ataque armado en una zona poblada, y la intención del gobierno de turno de controlar o limitar la forma en que la memoria colectiva y la historia harán referencia a estos acontecimientos.

He buscado las razones por las cuales Bombita prohibió hablar del 1 de septiembre de 1975, sin éxito; y he pensado sobre las razones por las que la Presidencia de la República registró la marca 30S, sin éxito.

La clase internacional 35, bajo la que se registraron las marcas “30S” y “30-S”, comprende la gestión negocios comerciales, administración comercial, publicidad y trabajos de oficina. En la práctica, el registro implica que nadie puede utilizar las mencionadas marcas para ofrecer servicios dentro de la mencionada clase internacional, y ya.

 

¿A dónde voy? A que ni una orden que prohíba hacer referencia a una fecha, ni el registro de una marca, van a alterar la historia.

Nadie se va a olvidar que un 32 de agosto el Gral. González Alvear realizó un ataque armado al Palacio de Carondelet (en una zona poblada) para derrocar a Bombita.

Nadie se va a olvidar que González Alvear utilizó como centro de operaciones una funeraria para realizar su ataque.

Nadie se va a olvidar que la mañana del 30S, el Presidente Rafael Correa perdió la cabeza y pidió que lo maten, agravando más la ya complicada situación.

Nadie se va a olvidar que tras el desacierto del Presidente en varias ciudades del país existieron saqueos y reinó la inseguridad.

Nadie se va a olvidar que a pesar de estar secuestrado, el Presidente firmó electrónicamente el decreto que estableció un estado de excepción.

Nadie se va a olvidar de las 6 horas de cadena nacional oficialista.

Nadie se va a olvidar que para sacar al Presidente Rafael Correa de un hospital, alguien dio la orden de disparar contra dichas instalaciones (en una zona poblada).

Nadie se va a olvidar que fruto de ese ataque murió Froilán Jiménez.

Nadie se va a olvidar que el 30S, minutos después de haber sido rescatado, el Presidente ya estaba dando un discurso desde el mismo Palacio de Gobierno que fue atacado el 32 de agosto de 1975.

 

Mañana, 30 de septiembre, para mí, se cumplen 3 años del día en que un Presidente cometió un error y caotizó al país; mañana, para otros, se cumplen 3 años del día que triunfó la democracia.

Mañana la Megan ya cumple 3 años.

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