Elecciones y resultados 2014 en Quito

A pesar de que siempre se han presentado varios candidatos, la elección de Alcalde de Quito ha tendido históricamente a polarizarse entre dos opciones. Así, en 2009, aun cuando 14 personas buscaron la Alcaldía, fueron sólo Augusto Barrera y Antonio Ricaurte quienes tuvieron opciones reales. Entre ambos candidatos captaron el 70% de la votación (43% Barrera y 27% Ricaurte), siendo Nelson Maldonado el tercer candidato más votado con un discreto pero nada despreciable 7% de los votos, incluyendo el mío.
Para la elección del Alcalde de Quito 2014-2019 la situación no fue distinta. Así, a pesar de haber 6 candidatos, desde el inicio de la campaña los electores se polarizaron entre Augusto Barrera y Mauricio Rodas, acaparando entre ambos el 97% de los votos (59% Rodas y 38% Barrera). Sin embargo, esta elección nunca fue entre Rodas y Barrera, esta elección desde un inicio fue entre el oficialismo y la oposición. Luego, parecería acertado y aceptado decir que si ganaba Barrera, no lo habría hecho con sus votos, sino con los de Correa; y que la victoria de Rodas, si bien existió una votación pro Rodas y pro SUMA, es principalmente fruto del voto opositor que Rodas logró capitalizar.

En mi caso nunca acepté esa corriente fanática que dictaminó que votar por Barrera implicaba ser oficialista y que votar por Rodas implicaba ser opositor. Por el contrario, poniendo el futuro de Quito por sobre los colores e intereses políticos, procuré realizar un profundo análisis de los candidatos, es decir: sus entrevistas, el “debate” y los planes de gobierno de Rodas y Barrera; junto con un análisis de otras cuestiones políticas coyunturales, como la aprobación del COIP, lo que pasó con Bonil, los abusos desde el poder, la participación de Correa en la campaña y la lamentable (falta de) actuación del CNE.

El adiós a Augusto Barrera:
Como consecuencia de esa dicotomía oficialismo/oposición el nivel de la discusión política decayó al punto de atacar por atacar, y ya no a la gestión (que hubiera sido lo comprensible), sino a la persona:
“– ¿Por qué no Barrera?
– Porque el tipo es un tarado”.
Lamentable e insostenible…

¿Tenía Barrera méritos suficientes como para merecer un segundo período? No lo creo. Pero tampoco creo que su gestión haya sido el desastre que ven otros. En mi opinión, la administración de Barrera fue una administración mediocre, con sobra de presupuesto y falta de planificación; y aún así, yo si me atrevo a decir que el Quito de hoy es mejor que el de hace 5 años.
Claro que Barrera cometió errores pero también tuvo muchos aciertos, y los ciudadanos nos encargamos de maximizar los primeros y minimizar los segundos porque en Quito se puso de moda hacerle bullying al Alcalde (justamente uno de los errores de Barrera fue que nunca pudo detener eso). Hubo, tanto en las redes como en las calles, críticas fuertes e inexactas contra el Alcalde y su administración, catilinarias que fueron tomadas como ciertas sin ningún tipo de comprobación y que terminaron con la imagen y la candidatura de Barrera mucho antes de que empiece la campaña. Espero no leer arrepentida a esa gente que tanto ha atacado a Barrera. Suele suceder. Pasó con varios detractores de Moncayo.

En cualquier caso: se va Barrera. Se va con un importante 38% de la votación, apenas 5% menos de la votación con la que hace 5 años llegó a la Alcaldía, y suficiente como para ganar en otras condiciones.

La bienvenida a Mauricio Rodas:
Es curioso como Rodas, sin haberse declarado opositor al gobierno (que yo sepa), logró hacerse con el voto opositor. Mucho tuvo que ver en esto la salida de Juan Carlos Solines del panorama electoral, puesto que con ambos en la papeleta seguramente la oposición se habría dividido permitiendo que Barrera gane nuevamente.

Mi mayor preocupación respecto de Mauricio Rodas, es que él, siendo un político muy inteligente, no se ha preparado específicamente para administrar una ciudad, sino para gobernar un país, y no es lo mismo. Sea como sea, estos serán en mi opinión los 4 grandes retos de Mauricio Rodas en la Alcaldía:

  1. Una transición ordenada: A mi parecer uno de los mayores problemas que tuvo Barrera es el tiempo que se demoró en aprender a administrar el Municipio y por ende la ciudad. Quizás justamente por esta razón Barrera se ha acercado a Rodas para, poniendo los intereses de la ciudad por sobre otras cuestiones, lograr una transición ordenada entre administración y administración. Confío en que Rodas se rodeará de gente conocedora, preparada, y con voluntad para trabajar por esta ciudad, y que eso ayudará a que la ciudad no se detenga durante la transición. Ninguna ciudad puede darse el lujo de perder tiempo hasta que el nuevo Alcalde aprenda a administrarla, y los quiteños no le tenemos paciencia a nadie.
  2. Consolidar el apoyo popular: Si bien Rodas ganó con casi el 60% de los votos válidos, no todos esos votos son muestras de apoyo directo a su candidatura o a su Movimiento, un buen porcentaje de esa votación proviene de quiteños inconformes con la Alcaldía de Barrera, opositores de Correa, o simplemente ciudadanos molestos con los abusos de poder evidenciados durante la campaña. Luego, es correcto decir que Rodas tuvo el 60% de la votación, pero sería inexacto decir que Rodas cuenta con el 60% del apoyo popular quiteño.
  3. Cumplir las ofertas de campaña: Todas sin excepción. Rodas dijo (con bastante razón) que Barrera no había hecho algunas de las cosas que propuso en campaña, y ahora él tendrá que demostrar si puede o no cumplir todas sus promesas.
    La construcción del Metro y del Metroférico, junto con el mega festival musical con artistas nacionales e internacionales por Fiestas de Quito, serán de los proyectos más esperados por la ciudadanía. A más de ello Rodas tendrá que trabajar en atender las necesidades sociales, las preocupaciones ambientales y los intereses culturales de la ciudad. Personalmente creo que el Estatuto de Autonomía de Quito es una gran deuda de la administración de Barrera y ojalá Rodas pueda aprobarlo pronto.
  4. Terminar su periodo: No porque se vaya a caer, sino porque es sabido que Mauricio Rodas tarde o temprano volverá a buscar la Presidencia y en el 2017 podría tener una nueva gran oportunidad considerando que el actual periodo de Correa debería ser el último (a menos que reforme la Constitución, cosa que no sorprendería mucho). En el 2017, en un escenario sin Correa, y sin una figura dentro de PAIS con la capacidad para sucederlo, necesariamente reaparecerán con fuerza los opositores: Lasso, Nebot, y Rodas. Ojo que aun cuando Rodas no sea un opositor declarado de Correa, su victoria en Quito, fomentada desde el voto opositor, lo lleva a ser un potencial precandidato a la Presidencia. Ello también dependerá de la gestión que haga en sus primeros 2 años de Alcaldía.
    Insisto que en esto mucho tendrá que ver si Rafael Correa busca convertirse en un estadista, formando y dando paso a la siguiente generación, o si prefiere pasar a la historia como un caudillo más.

El nuevo Concejo Metropolitano (esto está sujeto a futura edición):
Dados el método de asignación y la distritalización, era evidente que muy pocos movimientos iban a lograr representación en el Concejo Metropolitano. Al parecer PAIS tendría la mayoría con 11 concejales contra 10 de la coalición SUMA-VIVE. Sin embargo, la lista de concejales de SUMA-VIVE tiene, obviamente, concejales de SUMA y concejales de VIVE, 2 movimientos que aun cuando trabajen juntos los 5 años, seguirían siendo minoría.
En principio me parece bueno que el ejecutivo no tenga mayoría en el legislativo, porque la consecuencia de ello debería ser más cuestionamiento, más debate, más fiscalización y por ende mejores resultados para la ciudad. Ojalá sea así.
También podría pasar que los concejales de PAIS lleguen al Concejo con la intención de joder por joder, haciéndole una oposición reactiva al Alcalde y truncando su labor. Ojalá no sea el caso.

Aun no sabemos de lo que es capaz Rodas desde la Alcaldía, habrá que esperar y tener paciencia para ver resultados. La inseguridad y la inmovilidad, por ejemplo, han sido problemas por muchos años y nadie tiene una varita mágica como para poder solucionarlos de un día para el otro.

Recuerden que si bien para la ciudad es importante tener un buen Alcalde y un buen Concejo Metropolitano, para la ciudad es más importante tener buenos ciudadanos. Al final del día somos nosotros con nuestras acciones y actitudes quienes hacemos Quito.

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Consideraciones sobre la movilidad en Quito

La movilidad es el tema en Quito. Tanto se ha hablado al respecto que ya pocas cosas nuevas se pueden decir. Han opinado hasta el cansancio los expertos en movilidad y los funcionarios de la Secretaría de Movilidad (que deberían pero que no siempre son la misma cosa), el Alcalde, los precandidatos a la Alcaldía y, en general, toda la ciudadanía. Si, TODOS hemos hablado de la movilidad, todos hemos en mayor o menor medida dado nuestra visión de como hacer funcionar el tema en Quito, especialmente porque todos vivimos día a día el insufrible tráfico que se maneja esta ciudad.

Pero antes de entrar de lleno al tema, haciendo un pequeño paréntesis, debo decir que me preocupa que en la capital de un país la discusión se siga centrando en la movilidad, desplazando así temas como el medio ambiente, la educación, o la cultura, que poco se tratan. Me preocupa esto porque si la ciudadanía no habla y no exige, por ejemplo, cultura, los precandidatos y candidatos al Concejo Metropolitano y a la Alcaldía no van a considerar este tema en su agenda y Quito tendrá otros 5 años de más medidas para mantener la movilidad pero menos alternativas culturales. En este orden de cosas, el objetivo de este paréntesis es que en las elecciones seccionales que se avecinan exijamos a los candidatos incluir en sus agendas temas ambientales y culturales, sabiendo que, con total certeza, la movilidad y la seguridad ya estarán considerados.
Ahora bien, volviendo al tema:

Al quiteño promedio, tenga o no tenga uno, le encanta el carro. En el Distrito Metropolitano de Quito hay cerca de 500 000 vehículos para cerca de 2 500 000 de gentes, es decir que, por ahora, “sólo” el 20% de los quiteños tiene carro. Parecería no ser tanto pero en realidad sí lo es, y con una tasa de crecimiento anual del parque automotor de entre el 10 al 15% muy pronto será peor.
Entonces, no importa cuantas vías nuevas hagan, cuantos carriles aumenten, cuantos intercambiadores construyan, cuantas reformas geométricas se inventen, no importa que tanto le intensifiquen al pico y placa, porque todo eso no sirve de nada. No importa cuanto se esfuercen por darle más espacio a los carros en la ciudad, siempre habrán nuevos carros que ocupen ese nuevo espacio, sobre todo porque invertir en vialidad es incentivar la compra y la utilización del vehículo particular. Lo mismo sucede con el cobro de parqueaderos a bajo precio o con la construcción de nuevos parqueaderos. Y por ahí no va la cosa… De hecho, la solución es hacer lo contrario. Las experiencias mundiales nos muestran que la remoción de importantes avenidas urbanas soluciona la movilidad dentro de las ciudades. No, no estoy loco, en serio la solución para acabar con el tráfico es desincentivar la utilización del vehículo y una de las maneras es que los vehículos no tengan vías. Si no me creen, googleen esto por favor: “Vida y muerte de las autopistas urbanas” o directamente revisen mi caso favorito de este fenómeno haciendo click en este link: Cheonggyecheon, y si eso aun no les resulta suficiente para convencerse, miren este video que habla sobre algo llamado demanda inducida en la vialidad.
Lamentablemente ningún candidato a la Alcaldía va a hablar de esto porque ese rato perderá una buena cantidad de votos de esos quiteños amantes del auto. Siempre será más fácil decir las cosas que la gente quiere oír.

Pero supongamos por un momento que en esta ciudad un día se empieza a desincentivar efectivamente el uso del auto particular, en ese caso otros medios de transporte deberán satisfacer la demanda de movilidad.

La bicicleta es uno de esos medios, y Quito ha dado grandes pasos en su camino a ser una ciudad de ciclistas, pero son pasos insuficientes. Tenemos la bicicleta pública que pocos usan (yo la uso), tenemos “vías” para ciclistas (pintura en la acera), que ni los conductores, ni los peatones, ni los motociclistas respetan, y tenemos parqueaderos. Ah no, cierto que casi no tenemos parqueaderos para bicicletas…
En todo caso algo ya hay y creo que podemos llegar más lejos; por ejemplo, delimitar en forma infranqueable la ciclo vía para que los ciclistas podamos movernos con comodidad y seguridad y crear parqueaderos funcionales. La utilización de la bicicleta además viene con beneficios a la salud mental y física de sus usuarios y, aunque no lo crean, moverse en bici en Quito puede resultar mucho más rápido que hacerlo en auto (true story). Me imagino que están pensando que la bicicleta no es una opción/solución para todos, y estoy de acuerdo. La bicicleta es una alternativa para distancias relativamente cortas, justamente por ello la gran solución es apostarle al transporte público.
Puedo dar fé de que en Londres, Paris, Madrid, Nueva York, y Washington, -cinco ciudades de mayor tamaño y población que Quito- el transporte público funciona. Es más caro que el nuestro, si; pero también es totalmente más eficiente, limpio y seguro, y con esa base lo utilizan desde los colegiales hasta los altos ejecutivos. Ojo que no me refiero sólo a los transportes subterráneos de esas ciudades, sino al transporte público en general. Personalmente no creo que el Metro sea la solución definitiva para Quito, en algo ayudará, pero dificilmente el Metro solucionará el sistema de transporte público que tenemos. Si queremos que la primera línea del Metro funcione necesitamos primero que el trazado no compita directamente con el Trole (que medio como que si funciona), o, en todo caso, que llegue bastante más al norte que al Labrador. ¿Qué va a pasar con el Trole cuando tengamos Metro? ¿Van a coexistir ambos sistemas con éxito? Dejo flotando esa interrogante alrededor de la millonaria inversión que implica el Metro de Quito.
Además, el sistema de transporte no sólo tiene que mejorar dentro de la ciudad. ¿Qué se está haciendo para mejorar el transporte con las parroquias? Desde Cumbayá y Tumbaco entran 100 000 autos diariamente al Quito urbano, 100 000 autos que no entrarían a Quito si hubiera un buen sistema de transporte público que llegue a esa parte de la población.
Esto me lleva a otro tema no considerado con suficiente detenimiento: las centralidades. El hipercentro de Quito se encuentra absolutamente saturado porque al hipercentro vienen a trabajar, estudiar, y hacer trámites la gente de los valles, del norte y del sur. ¿No sería bueno pensar en redistribuir las centralidades de la ciudad de tal suerte que podamos disminuir considerablemente el número y distancia de los viajes? Otra duda que dejo por ahí.

Ojo que en la movilidad quiteña habrán casos y casos, y encontraremos gente que de verdad necesita movilizarse en un auto particular, y lo entiendo. Mi idea no es que todos dejen el carro por siempre, mi idea es simplemente que aquellos que podemos no utilizar el auto particular, no lo utilicemos y avancemos hacía otros medios de transporte.

Para finalizar esta entrada me queda decir que la movilidad en Quito no es sólo un problema de infraestructura, sino, sobre todo, un problema de cultura.
No importa en que nos movamos, movámonos bien. Peatones, ciclistas, motociclistas, conductores, pasajeros del sistema de transporte público, no importa en que lado estemos, RESPETÉMONOS, y verán como mejora esta vaina.

*Revisarán los links de arribita, valen totalmente la pena.